El Bob Noventero de Savannah Guthrie: Elegancia sin Esfuerzo
Consigue el elegante bob noventero de Savannah Guthrie. Descubre a quién favorece, cómo pedirlo y trucos para peinarlo en casa sin complicaciones.
Savannah Guthrie devolvió el bob de los años 90 al centro de la escena con una versión que combina nostalgia y modernidad a partes iguales. Este corte a la altura de la barbilla, con puntas rectas y un toque sutil de capas, evoca la elegancia relajada de los iconos noventeros y encaja perfectamente en una rutina diaria ajetreada. Es el tipo de peinado que luce igual de impecable en un plató de televisión que en una cena de viernes por la noche, y su bajo mantenimiento es una ventaja real.
¿Qué es el bob noventero?
El bob noventero se sitúa a la altura de la barbilla o ligeramente por debajo, con un perímetro prácticamente recto que aporta al cabello un acabado grueso y definido. A diferencia de los bobs actuales, repletos de capas y texturas, la versión noventena apuesta por la sencillez. Las capas internas son mínimas, apenas las necesarias para evitar que la forma resulte cuadrada, y la silueta general es limpia y ligeramente redondeada. Las puntas tienen un aspecto natural y separado en lugar de estar cortadas con precisión milimétrica, lo que le confiere ese aire desestructurado tan propio de la década. Piensa en Rachel Green mezclada con Gwyneth Paltrow alrededor de 1997.
¿A quién le queda bien este bob?
El bob a la barbilla es uno de los cortes más favorecedores que existen. En rostros ovalados, resalta unas proporciones equilibradas. Los rostros en forma de corazón se benefician de la amplitud a la altura de la mandíbula, que compensa una barbilla más estrecha. Los rostros cuadrados se suavizan con la silueta redondeada del bob y con algunas mechones que enmarcan la cara. Los rostros redondos también pueden llevarlo, aunque conviene alargar el corte ligeramente por debajo de la barbilla y añadir una raya lateral para crear un efecto de alargamiento. Este bob funciona en todas las texturas, desde el pelo liso hasta el ondulado. El cabello rizado se adapta bien, pero quedará más corto y ancho, así que comunícalo a tu estilista para que tenga en cuenta la retracción.
Cómo pedirlo en la peluquería
Las fotos de referencia son tu mejor aliado. Lleva imágenes del bob de Savannah Guthrie desde varios ángulos: de frente, de perfil y por detrás. Explica que quieres un bob recto a la altura de la barbilla con capas internas mínimas, solo las suficientes para quitar peso y permitir algo de movimiento. Especifica que no deseas un texturizado intenso ni corte a navaja, ya que esas técnicas crean un aspecto distinto, más deshilachado. Habla sobre tu raya preferida: una raya lateral da un acabado más pulido, mientras que una raya central resulta más informal y simétrica. Pide a tu estilista que corte en seco si es posible, ya que eso aporta más precisión en la forma final.
Variaciones y toques personales
Lo bonito de este bob es la facilidad con la que puedes hacerlo tuyo. Añadir capas sutiles que enmarquen el rostro empezando a la altura del pómulo suaviza el look y favorece la mayoría de formas faciales. Una versión ligeramente asimétrica, más corta por detrás y más larga hacia delante, aporta modernidad sin perder el espíritu noventero. El flequillo es otra opción: tanto el flequillo de cortina como el lateral complementan este bob a la perfección y ayudan a disimular una frente amplia o a equilibrar un rostro alargado. En cuanto al color, unas mechas cálidas o un balayage en tonos miel y caramelo dan dimensión y ese toque besado por el sol que definió los años 90.
Cómo peinar el acabado natural
El bob noventero debe parecer que no te has esforzado demasiado, aunque hayas pasado unos minutos con el secador. En cabello liso, déjalo secar al aire un 80 por ciento y luego usa un cepillo redondo con secador para curvar las puntas ligeramente hacia dentro, logrando esa forma curvada clásica. En cabello ondulado, aplica un spray texturizante con el pelo húmedo, estruja suavemente y deja secar al natural para una versión desenfadada y playera del bob. Para un resultado más liso, una plancha a temperatura baja puede eliminar el frizz, pero pásala solo una vez por cada sección para no sobrecargar el acabado. La meta es pulido pero no rígido, suave pero no plano.
Productos que funcionan
Mantén tu arsenal de productos sencillo, ya que este es un corte de bajo mantenimiento. Un spray texturizante ligero añade movimiento y esa separación característica del bob noventero sin apelmazar el pelo. Un sérum suavizante o un aceite ligero controla los pelitos rebeldes y aporta brillo en los días que buscas un look más pulido. La mousse voluminizadora en las raíces da cuerpo si tu pelo tiende a caer plano. En el segundo día sin lavado, el champú en seco será tu mejor aliado: añade agarre y cuerpo mientras absorbe la grasa de las raíces. Olvídate de lacas pesadas y geles rígidos. Este corte está pensado para moverse y balancearse.
Mantenimiento y crecimiento
El bob noventero mantiene su forma bien entre citas, pero un repaso cada 6 a 8 semanas mantiene la línea recta con aspecto intencionado en lugar de descuidado. Si lo estás dejando crecer, avisa a tu estilista para que corte capas sutiles que faciliten la transición en lugar de mantener el perímetro recto. Una de las ventajas de este bob es que crece de forma natural hacia un long bob o lob sin pasar por una etapa incómoda. Acondiciona regularmente para mantener las puntas sanas y evita las puntas abiertas que hacen que un corte recto pierda su elegancia. Un tratamiento de hidratación profunda cada dos semanas conserva la suavidad y el brillo que hacen que este corte parezca de salón.
